Hola.
Sé que es absolutamente imposible que llegues a leer estas líneas,
y sé que jamás tendré la oportunidad de decirte todas estas palabras.
Ojalá pudiera hacerlo, de verdad.
Créeme que daría todo cuanto poseo por hacerte llegar esta carta
y que supieras de mis sentimientos presentes y pasados. Estoy convencido de que
ambos nos sentiríamos mejor.
Pienso en ti a menudo ¿Sabes? No debería sorprenderte.
Largos años han pasado desde que te vi por última vez, y sin embargo tu
presencia sigue latiendo en mi interior con ardiente intensidad. A veces,
cierro los ojos y siento que tu recuerdo se hace tangible a través de cada
latido de mi .Corazón Roto.
Ojalá pudiera decir que no te echo de menos, y que mi vida
es mejor desde que ya no veo la ilusión en tus ojos, pero te estaría mintiendo
y seguro que tú lo sabrías. En ese aspecto, me alegra que nunca llegues a leer
esto, porque no sería capaz de decirte que todo se arreglará sabiendo que no es
cierto.
Pido disculpas, estoy divagando como siempre ¿verdad? Ya me
conoces. Imagino que si pudieras leer esta carta, te preguntarías cual es el
motivo de su creación. Es sencillo:
Quisiera pedirte perdón.
Con toda mi alma.
Con la sinceridad más absoluta que soy capaz de reunir, quisiera
pedirte perdón.
Ojalá se me concediera la oportunidad de tenerte delante
durante solo 5 minutos, para poder abrazarte con fuerza y decirte cuánto
lamento haberte hecho daño.
Cuánto lamento haber dudado de ti.
Cuánto me pesa haberte criticado con tantísima dureza.
Cuánto siento haber sido un lastre para ti, para tu
crecimiento personal y para la felicidad que tan sinceramente creo que mereces.
Sueño que los caprichosos ecos del tiempo te llevan estas
palabras, y en tu lejanía esbozas una sonrisa y susurras tu perdón a aquel
suave viento que te acariciaba la cara mientras contemplabas verdes paisajes.
Y ojalá que en ese momento, también sepas que te perdono.
Que por fin, después de tanto tiempo, he conseguido hacer las paces contigo,
aunque quizá sea demasiado tarde para ambos.
Que sientas que ya no te guardo ningún rencor por los
errores que cometiste, o el daño que me causaste a mí y a las personas que
amaba.
Me gustaría que supieras que por fin entiendo por lo que
estabas pasando, que acepto tus defectos y que, en definitiva, no te guardo
rencor por haberte enemistado conmigo en tantas ocasiones.
Quiero pensar que nunca es tarde para esbozar un perdón, para
rectificar algo en tu vida, para una segunda oportunidad o para decidir ser
feliz.
Y aunque nunca te llegue esta carta, quería decirte que yo
esbocé un perdón para ambos, oculto entre miles de letras que trasnochaban.
Necesitaba contarte que rectifiqué muchos de mis fallos, tratando
de convertirme en el hombre que tú querías que fuera.
Anhelaba narrarte como encontré nuestra segunda oportunidad en
la más oscura de mis noches, cuando el silencio trataba de gritar para ahuyentar
a la soledad.
Soñaba con describirte la sensación que tuve, al comprender
que fue la decisión de ser feliz quien me encontró a mí, cuando yo encontré la
paz conmigo mismo.
Pero no podré hacerlo, porque tú no estás. Hace mucho tiempo
que te marchaste y sé que no
volverás.
Llego demasiado tarde para todo esto ¿Verdad?.
Llego 20 años tarde, porque tú eres un niño que tiene 6 años
y aún juega imaginando que es Snoopy en su casita. Eres una criatura pura que aún no ha pasado por nada de lo que te he comentado en esta carta. Un ser inocente que nada entiende de traiciones, ni inseguridades ni rencores.
Tú aun eres Paquito, y nada sabes del Palacio de las
Inquietudes y su aterradora vastedad. Nada conoces aún del Fran que escribe estas líneas,
ni de los caminos que tuvo que recorrer.
Pero no todo está perdido.
Quizá fui demasiado lento como para poder darte esta carta,
pero me consuelo pensando que fui lo bastante rápido como para que me diera tiempo a escribirla en esta vida.
Como despedida solo quiero decirte una cosa: Siempre me sentí orgulloso del alma que me dejaste como legado. Es el mayor tesoro que jamás pude desear.
Gracias por ser como eres, por ser como fuiste, y por ser como serás.
Para el Paquito de 1996
Del Fran de 2016
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